3 noviembre 2014
Categoría General, Tratamiento
3 noviembre 2014,
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¿En España se abusa de los tranquilizantes y psicofármacos?

Un estudio presentado recientemente en el congreso de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés revela que “hemos sobrepasado con mucho el consumo máximo de este tipo de tranquilizantes”, según advirtió el presidente del comité organizador, Antonio Cano. El nuestro es el segundo país de los 34 que forman la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en recetas de pastillas contra la depresión, el estrés y el insomnio fundamentalmente, superado sólo por Portugal.

Dolor de la realidad

 

 

Los psicólogos reclaman una mayor presencia de los servicios de Psicología en el primer escalón de la red asistencial, porque, según argumentan, se evitaría “el consumo innecesario” de mucho fármaco, los pacientes ganarían en salud y los sistemas ahorrarían dinero. Su discurso plantea un debate abierto hace tiempo en España y que no acaba de resolverse. Ante problemas de ansiedad, estrés o depresión, ¿cuál debe ser la primera opción? ¿Tranquilizantes que amortigüen el golpe o terapia psicológica en busca de la raíz del problema?

 

tomar medicación

 

 

El problema no es tan sencillo como para resolverlo con un cara o cruz, según aclara el psiquiatra de Atención Primaria Javier Ogando, presidente de la sección de Toxicomanías de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. “Ante una situación de crisis, de inseguridad personal y con ansiedad está claro que el recurso a los psicofármacos resulta ser la vía más fácil para atenuar las consecuencias que un cuadro así conlleva. Es más barato y más rápido”, reconoce. “Cuando se prescribe un psicofármaco -añade a renglón seguido- se ha de tener en cuenta que la receta no es el momento final de un proceso terapéutico, sino el comienzo. El tranquilizante es sólo una parte de la terapia y habrá que ver durante cuánto tiempo se da, para qué, con qué objetivos y qué ocurrirá con su consumo a medio y largo plazo”.

cabeza abierta

 

La situación, según describe, es compleja y los especialistas a menudo han de enfrentarse, con cada paciente, a dos problemas que inciden en el creciente consumo de este tipo de pastillas. En el resultado final incide de manera importante la “presión” que ejercen “muchos afectados por resolver cuanto antes su problema” y las muchas especialidades, más allá de la Psiquiatría, que recetan psicofármacos.

En el otro lado de la moneda, los psicólogos como Cano Vindel, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, defienden que la terapia psicológica aporta para todos estos problemas de salud “soluciones más eficaces e incluso baratas”.

Hemos de llegar a la conclusión que medicación y psicoterapia no son excluyentes, sino complementarias

Fuente: http://www.elcorreo.com/bizkaia/sociedad/salud/201409/14/psicologo-tomo-pastillas-20140914151744.html

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