30 junio 2016
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30 junio 2016,
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La cocaína es, después del alcohol, la sustancia que más adicción genera entre los españoles y por la que más acuden, también tras el abuso de vodka, whisky, coñac y sucedáneos, a buscar tratamiento para rehabilitarse. Así lo confirman los datos del informe anual (correspondiente a 2015) del Observatorio Proyecto Hombre -junto al Plan Nacional sobre Drogas y la Obra Social La Caixa-, que hace un perfil de las personas con problemas de adicción que acudieron a terapia en alguno de sus 27 centros repartidos por 15 Comunidades Autónomas

Tras el alcohol y la cocaína, el policonsumo supone el 11,5% de los ingresos en terapia, el cannabis el 11,4% y los opiáceos un 4,2%. Pero es el grupo de adictos al cannabis donde se aprecia una mayor diferencia respecto a 2012. Las personas atendidas por consumo de esta sustancia han aumentado un 4,3% en cuatro años. Elena Presencio, secretaria de la Asociación Proyecto Hombre, admite que el dato les preocupa “muchísimo” y alerta de que “la percepción del riesgo del consumo de cannabis en España es bajísimo, se banaliza, está hasta socialmente casi bien visto y parece que no hace daño cuando entre el 30% y el 40% de los episodios psicóticos en hospitales es por esta droga”.

Una de las cosas que también destaca el documento es que se ha observado un cambio en la pauta de consumo de cocaína y se ha incrementado su consumo por vía intravenosa (ya se la inyectan el 20% de los adictos que acuden a rehabilitación) y también fumada (13%), mientras que antes era casi exclusivamente nasal la forma de ingerir esta droga. También llama la atención a los autores la predominancia de consumir opiáceos (familia en la que se encuentra la heroína) por vía oral y no por vía intravenosa.

El estudio se basa en una muestra de 3.034 personas que iniciaron tratamiento por drogodependencia en Proyecto Hombre, que en total atendió a 17.000 personas con problemas de adicción a lo largo del pasado año. La radiografía del adicto que acude a pedir ayuda es la de un varón (el 85,3%), con una edad media de 37,6 años, soltero, que vive de forma independiente (54%) y tiene problemas con el alcohol (38,9%) y/o la cocaína (30,8%). Pero en la organización han notado un repunte de las personas que acuden a rehabilitación en el rango de edad de 41 a 44 años, “una tendencia preocupante ya que a mayor número de años de consumo mayor deterioro personal y social”, explican los autores.

tratam adicción 1

De hecho, el tiempo medio de consumo de drogas antes de iniciar un tratamiento es bastante extenso, unos 19 años de media. Casi dos décadas de dependencia antes de decidir acabar con ese círculo de vicio. “Demasiado”, según Luis Bononato, presidente de Proyecto Hombre, quien insiste en la importancia “de trabajar todos de la mano en la lucha contra la droga”.

Respecto a la edad de inicio en el consumo de sustancias, el alcohol es lo que más pronto se prueba, pues a los 15,4 años ya se toman las primeras copas. Después, a los 16,4 años, se pasa al cannabis y ya, al cumplir los 20, se toma más de una sustancia al día. El cambio de década coincide también con los primeros tonteos con la cocaína, pues 20,5 años es la edad en la que se esnifan los primeros polvos blancos, y poco antes de cumplir los 21 se experimenta con otras drogas. Lo que más tarde se prueba es la heroína -y los opiáceos-, que se empiezan a consumir con 24,7 años.

El efecto de estas sustancias en la salud ha sido muy evidente para un 30% de los adictos, que han sufrido algún problema médico que les afecta a su vida cotidiana y un 26,3% tiene que tomar medicación regular. En cuanto a las personas que abusan del alcohol, el 15,7% ha padecido delirium tremens alguna vez en la vida. Félix Rueda, miembro del equipo técnico del Observatorio Proyecto Hombre, “aunque parece que esto ya no existe, el delirium tremens se sigue produciendo por culpa del alcohol”. Entre los consumidores de otras drogas, un 14,7% ha tenido sobredosis en alguna ocasión, con una media de 2,67 episodios.

 

Las mujeres, a partir de los 36, beben más que ellos

La diferencia por género más significativa, según el documento, es que las mujeres en tratamiento abusan más del alcohol que los hombres, un 47,7% frente al 37,4%, pero ellos acuden antes a buscar ayuda por problemas de alcoholismo. En realidad, es entre los 36 y los 38 años cuando ellas adelantan a los varones en número de copas, minis, cañas o cócteles ingeridos.

Las mujeres también son más policonsumidoras que los hombres, un 13 % contra un 11,5%, pero ellos consumen más cocaína (un 10,4% más).

Muchos drogodependientes tienen problemas familiares y de pareja aunque no está claro si estas dificultades son la causa o la consecuencia de la adicción a las sustancias. Sea como sea, un 73% de los adictos manifiesta haber tenido problemas en el entorno familiar a lo largo de su vida y el 65% reconoce dificultades en las relaciones de pareja. Las mujeres admiten más que los hombres (un 11,4% más) tener problemas de pareja y también admiten más que ellos haber tenido discusiones familiares en el último mes.

El 45% de los adictos que se quieren rehabilitar procede de una ciudad grande, pero “se puede sostener que el consumo de drogas no es un problema que atañe exclusivamente a grandes ciudades sino que está presente en todas partes, también en ciudades pequeñas y medianas”.

La mayoría de los que acuden a rehabilitación (54%) vive de forma independiente, ya sea solo o con su propia familia, y el 42% lo hace de forma dependiente bien de la familia de origen o en medios protegidos. Las mujeres, en mayor proporción que los hombres, están separadas.

Respecto al dinero con el que cuentan para vivir, entre el trabajo y las prestaciones, casi dos tercios tienen ingresos propios de forma regular (61,6%). La mayoría de los adictos que quieren salir de la droga trabaja o ha estado trabajando en los últimos tres años (68,7%) y, de ellos, el 76,7% lo hacía a tiempo completo. Sin embargo, pese a contar con un empleo, la droga se lleva mucho dinero y el 45,3% de quienes presentan una adicción tiene deudas. Los hombres tienen ingresos más estables que las mujeres.

Tampoco se libran de haber tenido algún que otro encontronazo con la justicia, pues un 69,8% de los drogodependientes de Proyecto Hombre se han visto implicados en alguna causa judicial y un 67,7% ha sido acusado de algún delito, aunque el porcentaje de los que han estado en prisión desciende al 20,8%.

En cuanto al tiempo medio de rehabilitación, Bononato señala que “para los politoxicómanos el tratamiento suele durar una media de dos años, mientras que para una sustancia única ronda el año. El 85% de quienes lo terminan logra rehabilitarse”.

laboratorio coca  Laboratorio de cocaína desmantelado en la Sierra de Madrid. EFE

Cómo se es según la droga que se toma

Los autores del informe destacan algunas características comunes de los consumidores que acuden a rehabilitación según su dependencia a cada tipo de droga. Así es cada grupo de adictos.

Alcohol: el perfil mayoritario tiene una media alta de edad (44 años), vive con la pareja y/o hijos, se encuentra en desempleo y presenta menos problemas que los consumidores de otras sustancias. Cantabria es la región con mayor porcentaje de gente que consume alcohol y acude a Proyecto Hombre, con el 68,3%.

Cocaína: sus consumidores destacan por ser personas con estudios medios y entre los adictos a esta sustancia se encuentra el mayor grupo de gente que trabaja, pero también son los que más deudas económicas arrastran. Viven con la pareja y/o hijos y son los que más problemas manifiestan en su relación. La CCAA donde más se consume es Madrid (42,7%)

Opiáceos: el perfil de este drogodependiente abarca el porcentaje más elevado de gente sin estudios, con más ingresos procedentes de fuentes ilegales, viven más solos que el resto y presentan más problemas que quienes se enganchan a otras sustancias. Tras la vía oral, la segunda vía de consumo de esta droga es la fumada y Canarias es la comunidad con más adictos (16,7%).

Cannabis: quienes demandan tratamiento por esta sustancia destacan por ser los que más estudios superiores tienen. Viven, en un porcentaje más elevado que en el resto de grupos de drogodependientes, con su familia de origen (padres y/o madres) y presentan más problemas familiares pero no de otra índole. También son los adictos más jóvenes que buscan terapia. Extremadura es donde más se fuma (21,8%).

La demanda de tratamiento por adicción al cannabis habría crecido un 60,5% en 4 años.

Los consumidores de cannabis representan ya el 11,4 por ciento de todos los mayores de 18 años en tratamiento en la asociación Proyecto Hombre.

 

Fuente:

http://www.elmundo.es/sociedad/2016/06/30/5774257722601d3f618b4682.html

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